Montalbán presume de castillo medieval y murallas que desafían los siglos en las Cuencas Mineras

Por Redacción

Villa amurallada del siglo XIV que fue capital de la orden de Santiago, con iglesia gótica y vistas sobre el río Martín desde los 851 metros de altura.

Montalbán presume de castillo medieval y murallas que desafían los siglos en las Cuencas Mineras

Montalbán se alza en lo alto de las Cuencas Mineras turolenses como una villa que respira historia medieval. Capital histórico-cultural de la comarca, esta población de poco más de mil habitantes guarda en sus calles el recuerdo de siglos de importancia: desde que El Cid dominara estas tierras a finales del siglo XI hasta que los caballeros de Santiago participaran en la conquista de Valencia junto a Jaime I. Las murallas que aún rodean el casco urbano, levantadas en 1363 para proteger el territorio de las invasiones castellanas, son testigo silencioso de esa relevancia que la villa mantuvo durante la Edad Media.

El nombre de Montalbán proviene del castillo que presidió durante siglos su skyline sobre la margen izquierda del río Martín. Aunque la fortaleza y el monasterio que la acompañaban fueron destruidos durante la primera guerra carlista en 1839, sus cimientos permanecen como huella de un pasado donde la encomienda de la orden de Santiago rigió los destinos de la villa. En el siglo XV, Montalbán alcanzó tal importancia que en su aljama se instaló una de las primeras imprentas que llegaron a España, junto con la de Híjar, en 1475. El Convento de los Dominicos, fundado en 1521 y completado en 1535, añadió otro hito a su patrimonio religioso.

Un territorio de contrastes y arqueología antigua

El término municipal abraza un relieve accidentado, formado por altiplanicies que descienden desde la sierra de San Just hasta el río Martín. La altitud oscila entre los 1294 metros de la Muela de Montalbán y los 720 metros a orillas del río, siendo el pueblo propiamente dicho se sitúa a 851 metros sobre el nivel del mar. Este emplazamiento elevado le proporciona un clima extremo: inviernos duros con medias de menos 0,3 grados y veranos que alcanzan los 30 grados, con precipitaciones entre 400 y 500 milímetros anuales.

Bajo estos suelos se esconde un legado prehistórico fascinante: el yacimiento de Pozos Boyete, fechado en la Edad de Bronce, contiene grabados rupestres esquemáticos realizados mediante la técnica del picado sobre una losa de piedra arenisca roja. Nueve figuras que conectan esta villa turolense con los primeros pobladores que dominaron estos territorios del Sistema Ibérico.

Belleza y servicios en la comarca

Montalbán es considerada una de las poblaciones más hermosas de las Cuencas Mineras. Sus casas se distribuyen en torno a la calle Mayor, donde se alza la iglesia del Apóstol Santiago, un templo de estilo gótico-mudéjar que representa la arquitectura religiosa más importante de la villa, construido en el siglo XIV cuando Montalbán vivía su momento de mayor esplendor. Las dos puertas y la torre con arco de sus murallas originales aún permiten imaginar cómo fue acceder a esta fortaleza medieval protegida.

Hoy, junto con Utrillas, Montalbán actúa como cabecera comercial y de servicios de toda la comarca, manteniendo viva su función de núcleo vertebrador. Sus callejones empedrados, sus vistas sobre el río Martín y sus leyendas de caballeros y frailes invitan al viajero a recorrer los escalones del tiempo en una de esas villas aragonesas que fusionan belleza, historia y autenticidad. Acércate a Montalbán para descubrir cómo la Edad Media sigue palpitando en piedra y recuerdo.

Fotografía: Ecelan · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

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