Tauste asoma al valle del Ebro con siglos de historias entrelazadas

Por Redacción

Cuarto término municipal más extenso de Zaragoza, Tauste respira historia medieval, romana y morisca en el corazón de las Cinco Villas.

Tauste asoma al valle del Ebro con siglos de historias entrelazadas

Tauste se abre en el valle del Ebro como un lugar donde los caminos históricos convergen. A 47 kilómetros de Zaragoza y 267 metros de altura, esta villa de las Cinco Villas ha sido encrucijada de civilizaciones: vascones que llegaban hasta aquí, romanos que dejaron sus huellas en villas y villas, musulmanes cuya necrópolis del siglo VIII cuenta historias de la primera población islámica del valle. Su término municipal, el cuarto más extenso de la provincia, invita a recorrer capas de tiempo donde cada piedra habla de transformaciones.

Desde la fortaleza cristiana hasta el esplendor renacentista

Cuando Alfonso I el Batallador incorporó Tauste a los reinos cristianos en 1105, comenzó una nueva etapa. Ramiro II le otorgó carta puebla en 1138, dotándola de libertades para que fuera enclave firme frente a Navarra. Así crecieron sus iglesias románicas: San Miguel, que hoy llamamos San Antón, y Santa María a finales del siglo XIII. Una aljama judía importante habitó estas calles hasta 1492, dejando memoria en sinagoga y transformaciones urbanas que dividieron barrios. La villa respiraba entonces como lugar de poder, con infanzones confirmados y voto en Cortes.

El verdadero florecimiento llegó con el Renacimiento. Aquella ganadería lanar organizada en torno a la Casa de Ganaderos, ese movimiento de roturación y regadío transformaron radicalmente la economía. Todo gracias al Canal de Tauste, concedido en 1529 por Carlos I: una obra que hizo fertile la tierra y próspero el espíritu de la villa.

De guerras a la modernidad agraria

La Guerra de Sucesión dejó cicatrices: Tauste fue asediada y tomada, pero la lealtad borbónica le valió el título de «fidelísima» de Felipe V. Durante la Independencia, el espíritu combativo de hombres como Mariano Larrodé, «Pesoduro», siguió ardiendo en la comarca. Ya en el siglo XX, el ferrocarril de Sádaba a Gallur conectó la vila con el mundo moderno.

Hoy Tauste vibra al ritmo de su patrimonio industrial y agrario. Alberga industrias especializadas en maquinaria y derivados agrícolas en el polígono de Las Rozas, y presume de Tauste Ganadera, la mayor explotación de ganado vacuno lechero de España, que transforma leche en quesos y enmienda húmica. Un parque eólico en las Planas de Pola corona su apuesta por la modernidad.

Sus arqueología no descansa: el yacimiento prerromano de Valdetaus, emplazado a 260 metros en un espolón que domina la vega, sigue revelando cerámicas celtibéricas y monedas de la antigüedad. Monedas de Sekia (la actual Ejea), que cuentan historias de comercio y frontera.

Visita Tauste para comprender cómo un valle puede ser palimpsesto de civilizaciones, cómo el agua transformada en canal puede cambiar destinos, y cómo una villa de apenas 6800 habitantes guarda la memoria de reinos, guerras y resurrecciones agrarias.

Fotografía: Leonardo Fernández Lázaro · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

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