Escatrón presume de siglos junto al Ebro en la Ribera Baja

Por Redacción

Un pueblo de la Ribera Baja que guarda en sus calles la memoria ibérica, medieval y moderna, frente al monasterio de Rueda.

Escatrón presume de siglos junto al Ebro en la Ribera Baja

Escatrón se asoma a la depresión del Ebro como un lugar donde confluyen siglos de historia y transformación. Ubicado en la comarca de la Ribera Baja, a 78 kilómetros de Zaragoza, este municipio de Zaragoza invita a recorrer sus dos pueblos: el antiguo, emplazado en la hondonada, y el nuevo, construido más arriba, testigos de las mutaciones que ha vivido la localidad.

La arqueología revela que Escatrón fue primitivamente Scatro, probablemente derivado de la palabra latina «castro», en alusión a un campamento militar que controlaba la desembocadura del Martín. En el Cabezo de Muel se han hallado importantes asentamientos ibero-romanos con cerámica y monedas que datan entre los siglos iii a.C. y ii d.C., vestigios de una ocupación que no parece haber sufrido destrucción violenta. Durante la Edad Media, Alfonso I el Batallador reconquistó la villa en 1133, y años después, en 1182, Alfonso II hizo donación del castillo y la villa a la orden del Císter para erigir el Monasterio de Rueda, cuya construcción comenzó en el siglo xiii. Escatrón recibió la visita de Fernando III el Santo en junio de 1234, huésped de Jaime I el Conquistador.

El Barrio Verde conserva la memoria de la convivencia medieval; su nombre alude a la ubicación de la judería, mientras que otros barrios evocan diferentes periodos y culturas. La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción es un edificio de compleja historia constructiva, templo barroco que alberga un magnífico retablo mayor de alabastro realizado a comienzos del siglo xvii originalmente para el Monasterio de Rueda. El interior conserva también tres capillas renacentistas de una iglesia anterior, en las que pervive la elegancia de otros tiempos.

Las calles mantienen el tipismo de sus trazados, con nobles caserones que lucen balcones corridos y salientes aleros. Escatrón cuenta hoy con 1189 habitantes y sigue siendo un lugar donde la historia palpable se mezcla con el paisaje del Ebro. Las aguas del río Martín, que Pascual Madoz describía en 1845 como fuente de fertilidad para las huertas locales, siguen siendo parte de la identidad del municipio.

Recorrer Escatrón es adentrarse en capas de tiempo: desde la cerámica ibérica hasta los aleros de sus casas tradicionales, desde la memoria medieval hasta las transformaciones más recientes que han marcado su perfil. Un viaje por la Ribera Baja que permite sentir cómo el Ebro ha modelado la vida y el carácter de este pueblo aragonés.

Fotografía: Diego Delso · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

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