Sallent de Gállego respira entre cumbres pirenaicas y tradición medieval

Por Redacción

Capital del valle de Tena, este pueblo del Pirineo aragonés asoma a los 3.000 metros entre glaciares, una iglesia gótica plateresca y la música gregoriana que ha cantado durante siglos.

Sallent de Gállego respira entre cumbres pirenaicas y tradición medieval

Sallent de Gállego se alza en el corazón del Alto Gállego como núcleo vivo de montaña, a orillas del embalse de Lanuza y pisando ya los umbrales de Francia. Atravesado por el río Gállego y su primer afluente, el Aguas Limpias, el pueblo nace precisamente del nombre de este último: existe un camino que conduce hasta «El Salto», la pequeña catarata que bautizó la población y que aún hoy convida a descubrirse a pie.

Piedra, iglesia y memoria medieval

La Peña Foratata corona la villa con su gran peñasco rocoso, mientras que cumbres como Anayet, Tres Hombres, Arriel y Balaitous alcanzan los 3.000 metros dentro del término municipal. El paisaje es montaña pura, con infinidad de posibilidades para deportes y aventura. La iglesia gótica de la Asunción, de principios del siglo XVI, alberga un valioso retablo plateresco y la venerada imagen de la Virgen de las Nieves, patrona de la villa y bien de interés cultural. En el casco antiguo, casas blasonadas y un puente medieval del siglo XVI sobre el Aguas Limpias narran siglos de presencia. El Mentidero, una bancada cubierta y abierta, sigue siendo lugar de encuentro entre vecinos y visitantes, como lo fue en tiempos históricos.

Fiestas que resuenan en gregoriano

Sallent preserva un tesoro sonoro singular: la «Misa de Sallent de Gállego», una composición de música religiosa inspirada en el canto gregoriano, cantada únicamente por el Coro de Hombres de la villa en fechas señaladas. El 5 de agosto, cuando honra a la Virgen de las Nieves, la iglesia resuena con este canto ancestral. La Exaltación de la Santa Cruz, el 14 de septiembre, es la celebración más antigua y tradicional, acompañada del colorido Ondeo de Bandera, donde los mozos hacen girar el larguísimo mástil del pendón. En julio, el Festival Pirineos Sur trae música contemporánea sobre un escenario flotante en el embalse.

Formigal alberga la estación de esquí Aramón Formigal y contrasta con la pequeña iglesia mozárabe del Salvador de Basarán del siglo X. El término municipal integra varios núcleos: Sallent, Formigal, Portalet, Lanuza, Escarrilla, Tramacastilla de Tena y Sandiniés. El Portalet, paso fronterizo hacia Francia, pone en comunicación los valles de Tena y Ossau. La GR-11, gran ruta pirenaica que recorre la cordillera desde el Mediterráneo hasta el Cantábrico, atraviesa el municipio. Los ibones de Ibonciecho y Respomuso invitan a excursiones donde los alpinistas encuentran albergue y refugio.

Sallent de Gállego es invitación a caminar entre piedra viva, a escuchar ecos de tradición en voces de hombres, a sentir la montaña en cada paso. Capital del valle de Tena, guarda la esencia del Pirineo aragonés con orgullo tranquilo.

Fotografía: Autor desconocido · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

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