Jaraba respira aguas termales en el corazón de la Comunidad de Calatayud

Por Redacción

En el suroeste de Zaragoza, las aguas termales de Jaraba fluyen desde la época romana entre cañones rojizos y pinares, convirtiendo este pueblo en refugio de bienestar.

Jaraba respira aguas termales en el corazón de la Comunidad de Calatayud

Jaraba asoma al valle del río Mesa como un oasis de aguas sanadoras. Ubicado en la comarca de la Comunidad de Calatayud, en el suroeste de la provincia de Zaragoza, este pueblo de apenas 294 habitantes vive al ritmo de sus manantiales termales, conocidos desde tiempos romanos y cuyo nombre árabe, «jarabe», alude directamente a esa «bebida abundante» que brota de sus entrañas.

El paisaje que rodea Jaraba es de una belleza austera y dramática. El río Mesa ha esculpido un imponente cañón de paredes rojizas de piedra caliza que se abre hacia localidades como Calmarza. Los pinares conviven con encinares, sabinas, tomillo, romero y lavanda en las estepas más secas. Más de 3000 hectáreas de la Red Natura 2000 protegen estas hoces y desfiladeros, particularmente el barranco de la Hoz Seca, donde se alza el Santuario de la Virgen de Jaraba sobre un risco, invitando a la peregrinación.

El agua como destino

Tres balnearios estructuran la oferta termal de Jaraba: La Virgen, fundado en 1828, y Serón y Sicilia, conectados por un paseo frondoso paralelo al río. Sus aguas, bajas en sodio, son especialmente beneficiosas para las vías urinarias. Además de baños y tratamientos, dos plantas embotelladoras (Fontecabras y Lunares) aprovechan estos manantiales para comercializar aguas minero-medicinales, vertebrando la economía local.

Tradición y patrimonio

Jaraba celebra sus raíces en agosto con las fiestas patronales en honor a la Virgen (14 al 16), donde la fiesta del agua, las jotas aragonesas y la tradicional misa en el santuario reúnen al pueblo. A finales de septiembre, San Vicente y San Roque protagonizan celebraciones que atraen visitantes de toda la comarca, únicas en esas fechas. La iglesia de la Transfiguración del Señor preside el caserío, mientras que en el cañón del río Mesa se conservan pinturas rupestres levantinas sorprendentes: un conjunto poco común en la provincia de Zaragoza que representa a una pareja humana y dos ciervos, marcas del territorio ancestral.

Equidistante de Calatayud y Molina de Aragón, Jaraba es accesible desde Zaragoza a través de la A-2 y la A-202, y desde Madrid por la misma autovía. La estación de AVE de Calatayud, a solo 40 kilómetros, abre nuevas posibilidades de conexión. Ven a descubrir dónde el agua, la historia y la naturaleza convergen en armonía.

Fotografía: Benedii · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

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